El calendario del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife sufrirá una modificación excepcional en su edición de 2027. El Ayuntamiento ha decidido aplazar dos semanas el inicio de la fiesta, situando la Gala Inaugural en el 22 de enero y trasladando el Carnaval en la calle al periodo comprendido entre el 19 y el 28 de febrero.
La decisión responde a motivos estrictamente logísticos. El Recinto Ferial de Tenerife, espacio clave para galas y concursos, permanecerá ocupado por el Parque Infantil y Juvenil hasta el 6 de enero. Este condicionante hacía inviable mantener el calendario tradicional, que preveía arrancar apenas dos días después del Día de Reyes, sin margen suficiente para el montaje técnico.
Desde el área de Fiestas se venía trabajando en distintos escenarios ante la complejidad del calendario. Las estimaciones técnicas apuntaban a que el desmontaje del evento navideño y la posterior instalación del escenario carnavalero requerían más tiempo del disponible, comprometiendo tanto la seguridad como la calidad de la producción.
Finalmente, se optó por retrasar dos semanas toda la programación, una alternativa que permite aliviar la presión sobre colectivos, proveedores y equipos técnicos. Este ajuste facilitará además una mejor planificación de los concursos, evitando la concentración de actos en un periodo demasiado reducido y dando mayor margen de preparación a murgas, comparsas y resto de agrupaciones.
El cambio tendrá también efecto en cadena en el resto de municipios de la isla, que suelen organizar sus actos en función del calendario de la capital. Asimismo, hitos tradicionales como el Entierro de la Sardina se desplazarán acorde a las nuevas fechas.
Entre los eventos destacados, el segundo Carnaval de Día —considerado uno de los principales reclamos por su cartel de artistas— se celebrará el sábado 27 de febrero.
El alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, justificó la medida señalando que era necesario priorizar la calidad del evento frente a un calendario inviable. En la misma línea, el concejal de Fiestas, Javier Caraballero, defendió que el aplazamiento beneficia al conjunto de la organización y garantiza el correcto desarrollo de uno de los carnavales más complejos del mundo.
Aunque este ajuste rompe puntualmente con la tradición, el consistorio prevé que el Carnaval recupere su calendario habitual a partir de 2028, una vez superadas las limitaciones actuales.


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